“Recuperé las gafas mágicas antibomba de mi padre y me salvé”

 

 

Carmen Ceballos.La Feria del Libro de Cáceres completa su primera semana en el paseo de Cánovas. Esta mañana hemos tenido el placer de contar con la presencia de uno de los nuevos nombres de la literatura nacional. Se trata del autor vasco, Martín Abrisketa que ha traído hasta la caseta de autores la emotiva y emocionante historia que contiene su libro, ‘La lengua de los secretos’, publicado hace poco más de un mes y que ya se encuentra en su segunda edición. Abrisketa narra la historia de su padre cuando era niño durante la Guerra Civil Española, momento en el que éste y sus hermanos se pierden de su familia e inician un periplo que les lleva en primer lugar a Santander, luego a Asturias y desde allí a Burdeos, Francia, donde la Cruz Roja se hace cargo de ellos y los lleva como refugiados hasta un tranquilo pueblo de los Alpes franceses o “El país de nunca jamás”, como lo denomina el autor, donde “mi padre era Peter Pan y el jefe de todos los niños perdidos”. Lo curioso que hace especial a este relato, es que está contado desde la visión de la imaginación de un niño, alejada de dramatismos y traumas, un niño que vivió la guerra como una aventura, “mi padre en lugar de correr hacia el refugio antiaéreo se iba a la huerta del caserío porque desde allí podía ver mejor los bombardeos”, nos explica con un cierto grado de emoción Abrisketa. Pero ‘La lengua de los secretos’ es algo más, es un vehículo de expresión de los sentimientos que el autor siente hacia su padre, una demostración de su gran amor y admiración por él, afectos no expresados anteriormente y que hoy en día les han llevado a un tierno reencuentro. Una novela muy humana, emocional, que destila magia, que toca el corazón de quienes se acercan a ella y con un mensaje que se resumiría en las siguientes palabras del autor: “mi padre soñando se salvó”.

La mañana ha estado dedicada a las publicaciones de la ICB de la Diputación de Cáceres

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